Nueva Reforma Curricular vs. una Formación Integral

Publicado: noviembre 23, 2010 en Opinión

El fin de semana pasado salió publicada una columna mía en un nuevo medio electrónico llamado Sentidos Comunes. Replico aquí la columna, pero pueden ver la original haciendo clic en la imágen.

En los cortos ocho meses que lleva el nuevo gobierno, el Mineduc nos ha sorprendido una y otra vez con nuevas acciones que parecen ser más efectistas que efectivas. Sin desmerecer notables medidas como el aumento de la Subvención Escolar Preferencial (SEP) o las Becas de Pedagogía, en general la mayoría de las otras son medidas pequeñas, de bajo costo, que poco efecto tendrán en los resultados, pero que para el 2013 serán tantas que podrán ocupar un bloque no menor en una campaña presidencial para Lavín. La nueva noticia de una reforma curricular pequeña, pero no por eso poco importante, ya ha comenzado a generar un efecto mediático, con reacciones desde una variedad de sectores y con una diversidad de miradas. La reforma contempla el aumento de horas en los ramos de Lenguaje y Matemáticas desde 5° básico hasta 2° medio (y un leve aumento en Inglés en 5° y 6° básico), pero como nada es gratis, se disminuirán horas de Ciencias Sociales y Educación Tecnológica.

La lógica de la reforma es simple: la lectoescritura y el pensamiento matemático son la base para el aprendizaje. Claro, no se puede estar en contra de este argumento, pues para entender de Historia o Biología hay que saber leer y para entender de Física o Química hay que saber sumar y multiplicar. Sólo para ser justo, antes de continuar debo admitir que me parece bien el aumento de horas en Inglés, pues considero que sólo dos horas a la semana es muy poco para las exigencias sociales que se presentan hoy. Sin embargo, parecen innecesarios, e incluso dañinos, el resto de los cambios anunciados, y varias son las razones.

En primer lugar, seguir invirtiendo recursos en cantidad en vez de invertirlos en calidad parece anacrónico. Hace años que la discusión sobre educación cambió el enfoque desde la cantidad -cuyo último gran logro fue la Jornada Escolar Completa- a la calidad. De nada sirve tener más horas, si estas horas no agregan valor, y el aseguramiento de la calidad parece quedar en segundo plano. Algunos actores partidarios de la reforma dicen que esto está en sintonía con reformas en países con mejores resultados académicos, pero esto no es valorable si no está en sintonía con nuestra realidad nacional, una realidad de profesores que no tienen las herramientas suficientes para que los alumnos aprendan, sea cual sea el tiempo en aula.

Segundo, no logro comprender por qué el cambio debe ser por horas de Ciencias Sociales y, aunque no soy amigo de las teorías conspirativas y no creo en la hipótesis mencionada en el “Manifiesto de Profesores de Historia, Geografía y Ciencias Sociales” de una intencionada minimización de las capacidades ciudadanas, sí soy de la idea de que por la ignorancia en temas educativos de las actuales autoridades esto no puede terminar bien. En la actualidad, este subsector tiene cuatro horas asignadas, por lo que quitarle una es disminuirla en un 25%. Cabe recordar que ya hace tiempo se eliminó Educación Cívica y muchos de sus contenidos se dejaron para Ciencias Sociales. Hoy se reducen aún más los contenidos. ¿No parece irónico que en el año del bicentenario, cuando el gobierno se ha llenado la boca hablando de forjar una identidad nacional, ocurra algo así? ¿De qué identidad me están hablando si se desprestigia la construcción de la memoria y el conocimiento de lo que nos construye como la sociedad que somos hoy?

Por último, me parece que el señor Lavín ha olvidado por completo el objetivo de la reforma curricular de los 90: formar personas integrales y que las asignaturas no se vean como partes separadas, sino como un todo sistémico. Darle tanta importancia a dos subsectores a costa de otros no sólo no es efectivo, sino que además puede dañar la formación completa, tan necesaria para desempeñarse en el mundo actual.

La solución no es cambiar horas de una asignatura por horas de otra, sino mejorar la calidad de ambas. Si tan importante es la lectoescritura, por ejemplo, perfectamente se podrían aprovechar las horas de Ciencias Sociales o Ciencias Naturales para hacer trabajos de lectura y de escritura en los temas asociados que hagan motivadora tanto la clase en cuestión como el desarrollo de las habilidades. En el caso de el desarrollo de habilidades matemáticas, un buen ejemplo lo dan algunos establecimientos en España, donde se está aplicando la enseñanza de fórmulas a través de la música de Chopin, lo que también es aplicable para la física. En resumen, si se dan buenas herramientas para los profesores, sumado al fomento de una capacidad directiva para coordinar e integrar las asignaturas, el canje de unas horas por otras deja de parecer una idea muy inteligente.

Si bien estoy seguro de que son necesarias horas que se dediquen específicamente en la formación de los temas bases, también siento que el exceso de estas horas hacen que se pierda el sentido, el objetivo de la lectoescritura o del razonamiento matemático, pues ¿de qué sirve aprender algo si luego no puedo aplicarlo prácticamente?

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s